LA UVA

LA UVA

CADA VINO DE BOCOPA ES LA MÁXIMA EXPRESIÓN DE NUESTRA HISTORIA Y NUESTRO TERROIR.

El cultivo de la vid y la elaboración de vinos en la provincia de Alicante se remonta al siglo VI antes de Cristo. Los restos arqueológicos del poblado íbero de Benimaquia son prueba de ello. Todas las civilizaciones que se han asentado en estas tierras han alabado las especiales condiciones que tiene Alicante para cosechar vinos de calidad. La materia prima con la que elaboramos los vinos de Bocopa se encuentran únicamente en las viñas de Alicante. En ningún otro lugar del planeta se dan las condiciones de luz, calor, humedad y cualidades del suelo que se dan aquí para que crezcan las plantas de vid.

Los viticultores alicantinos trabajan y cuidan sus 2500 hectáreas de vides todos los días para que cada otoño puedan recogerse los frutos de este trabajo milenario. De la labor de estos agricultores, de su contacto permanente con la planta, depende la calidad de nuestros vinos. Porque las condiciones naturales influyen y marcan la diferencia. Pero la excelencia depende de la mano del hombre.

Alicante tiene el privilegio de poseer dos zonas de producción vinícola de características muy diferenciadas. Ambas zonas se benefician de una media de 2.800 horas de sol despejado que repercuten directamente en la evaporación. Por lo demás, son zonas totalmente distintas.

En la Marina Alta los viñedos se sitúan cerca del mar y se benefician todos los días de la brisa del Mediterráneo. Debido a la escarpada orografía de esta zona, las viñas se sitúan en bancales organizados en terrazas. Allí se cultiva la uva Moscatel de Alejandría, una variedad de maduración rápida y óptima. Con este tipo de uva Bocopa produce su famoso blanco Marina Alta, el dulce de Moscatel Sol de Alicante y nuestro Marina Espumante.

Las viñas del Vinalopó y de la Foia de Castalla se sitúan a centenares de metros del nivel del mar, y están afectadas por un clima seco de pocas precipitaciones. Allí se sitúa la zona de producción de uvas tintas. Entre ellas reina sin duda la variedad identitaria de la Denominación de Origen Alicante, la Monastrell. Pero en esta zona se han adaptado también de manera extraordinaria otras variedades foráneas como la Cabernet Sauvignon, la Petit Verdot o la blanca Chardonnay. Se trata de suelos en general calizos y pobres. Lo que permite hacer vinos tintos y rosados de gusto denso y prolongada persistencia. Aquí se produce desde el tinto Ermita de Petrer hasta el rosado Terreta Rosé o el Marina Espumante Rosado. Además, el especial cuidado con el que los agricultores de estas tierras tratan la viña ha permitido iniciar en algunas de estas zonas la producción de vinos ecológicos. Nuestro tinto Laudum Nature es buen ejemplo de ello.