Un balance de nuestra ruta por las grandes ferias internacionales de 2026
Cuando nos preguntan qué hay detrás de cada botella, siempre hablamos de la tierra, de nuestro clima y del trabajo a pie de cepa de las más de 150 familias que forman esta bodega. Pero hay un ingrediente invisible que rara vez se menciona: los kilómetros.
En estos primeros meses de 2026, justo a las puertas de celebrar nuestro 39 aniversario este próximo 17 de junio, decidimos que era el momento de meter nuestra filosofía en la maleta y llevarla a las principales ferias internacionales de vino: Barcelona, París, Düsseldorf y Hong Kong.
Jugando en diferentes ligas por Europa
Nuestra primera parada no fue lejos, pero fue intensa. En la Barcelona Wine Week no jugamos en casa, pero compartimos el mismo mar, y eso hace que nos entiendan rápido.
Fue la cita perfecta para pulsar el ambiente del año. Allí no hizo falta hablar con grandes discursos corporativos, dejamos que la frescura de nuestras nuevas añadas hablara por sí sola. Ver las caras de sorpresa y los asentimientos de los sumilleres al catar fue el mejor combustible para arrancar la gira.
Ir a Francia a presentar tus vinos siempre impone respeto. En Wine Paris los pabellones son interminables y el nivel de exigencia de los profesionales es altísimo. Pero llevábamos nuestro propio as en la manga, nuestra expresividad puramente alicantina que rompe moldes.
Les ofrecimos algo totalmente distinto. El flujo en nuestro stand se convirtió en un cruce de culturas, descorchando curiosidad y rompiendo prejuicios copa a copa.
Si ves la foto que acompaña estas líneas, lo entenderás todo.
ProWein es un gigante que exige el 200%. Son jornadas de reuniones que se encadenan, de comer rápido y de no parar de servir. Pero ahí está el equipo, cansados, sin duda, pero con esa sonrisa auténtica de quien sabe que está haciendo un trabajo brutal.
En la feria más dura y con más ruido de Europa, nuestra mejor tarjeta de presentación fue precisamente esa, ser nosotros mismos, unidos y orgullosos de lo que representamos.
El pulso acelerado de Asia
Si Europa exige constancia, Asia exige velocidad y adaptabilidad. En Vinexpo Hong Kong no se camina, se corre.
Llegamos con una estrategia muy afinada y el resultado fue un stand que no tuvo un solo momento de tregua. Fueron tres días a mil por hora, de miradas atentas, de explicar nuestra economía social a miles de kilómetros de Petrer y de encadenar catas a un ritmo frenético.
Volvimos con afonía, sí, pero con las libretas llenas de futuro.
El viaje continúa
Volvemos a Petrer con las libretas llenas, pero, sobre todo, con la certeza de que la economía social y el respeto por el origen tienen un pasaporte universal. El mercado global ya no busca solo buen vino, busca bodegas con alma. Y en Bocopa tenemos cuerda para rato.
Gracias por acompañarnos en este viaje
Detrás de este despliegue internacional hay mucho esfuerzo propio, pero este camino no lo recorremos solos.
Queremos dar las gracias a IVACE, ICEX y al Fondo Europeo de Desarrollo Regional por financiar nuestra presencia internacional y respaldar nuestro plan de expansión. Gracias por seguir permitiendo que abramos fronteras y por darnos ese impulso vital que nos ayuda a llevar el nombre de nuestra tierra, y el trabajo de nuestras familias, cada vez más lejos.


