Este vino blanco nace en viñedos propios cultivados de forma totalmente natural, respetando la tierra y sin utilizar productos químicos. Para que mantenga toda su «chispa», recogemos la uva de noche, buscando el frescor que protege sus aromas. Tras su elaboración, el vino reposa 3 meses con sus levaduras naturales (crianza sobre lías), lo que le aporta un cuerpo y una suavidad que no esperarías en un blanco tan joven.
La botella rinde homenaje al origen romano de la marca LAUDUM con su diseño en forma de columna clásica. Este diseño innovador fue reconocido en 2016 con el premio mundial Dieline Awards en Estados Unidos.